Rustic Burger
Descubre la nueva Burger Rustic. Elaborada con sémola de maíz y harina de malta como ingredientes principales. Además, con envase 100% biodegradable.
¡Buenos por dentro y ahora también por fuera!
Del Pandorino de cacao nacen estas trufas crujientes de café, un bocado dulce, texturizado y perfecto para preparar entre dos.
Una receta que juega con contrastes: crujiente + cremoso, dulce + salado, chocolate + cítrico. Perfecta como snack gourmet, postre ligero o propuesta diferente para compartir.
A veces, con muy poco, se pueden crear postres espectaculares. Hoy te traemos una idea sencilla, fresca y deliciosa donde las chapelas Dulcesol se convierten en las auténticas protagonistas.
Cuando apetece cocinar de verdad y compartir el proceso, esta receta con Muffins con pepitas de chocolate Dulcesol es perfecta: más elaborada, más cremosa y pensada para disfrutarla paso a paso en pareja.
Cuando apetece cocinar de verdad y compartir el proceso, esta receta con Muffins con pepitas de chocolate Dulcesol es perfecta: más elaborada, más cremosa y pensada para disfrutarla paso a paso en pareja.
¿Te ha surgido un plan de última hora y no tienes tiempo de preparar un postre? Con Snack Cheese Cake Dulcesol puedes montar en pocos minutos una presentación especial, sin horno y sin complicaciones, que parece hecha a propósito.
Una receta salada, sencilla y deliciosa, ideal como entrante o aperitivo para compartir en pareja en una cena de San Valentín. Combina la textura esponjosa de la focaccia con un topping crujiente y una crema aromática ligera.
Este San Valentín te traemos una receta pensada para prepararse entre dos, sin horno y sin complicaciones, donde el Snack Brown con relleno sabor nata Dulcesol se convierte en la base de una tarta fría cremosa, equilibrada y perfecta para compartir en San Valentín.
Este San Valentín, cocinar en pareja es la excusa perfecta para parar, compartir y disfrutar sin complicaciones. Con las tortas de anís y sésamo Dulcesol como base, te proponemos una receta salado-dulce sencilla pero sorprendente, pensada para prepararse entre dos y disfrutarla al centro de la mesa. Porque a veces, lo más especial está en lo simple.
Hoy presentamos un postre delicado y envolvente que juega con temperaturas y texturas. La intensidad del pistacho, la ligereza del yogur y el amargor elegante del chocolate crean un final perfecto para una cena especial.